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Cómo instalar tu valla de jardín WPC

Instalar una valla de jardín no tiene por qué convertirse en una obra interminable. Nuestras vallas WPC están pensadas para montarse por módulos, con postes, lamas y accesorios preparados para encajar entre sí, sin cortes complicados.

Te lo contamos en dos formatos: un vídeo con el proceso completo paso a paso y una guía técnica en PDF con medidas y anclajes, para tenerla a mano durante el montaje.

Antes de instalar la valla: qué debes tener claro

Antes de empezar, conviene medir bien el espacio donde quieres colocar la valla. Cada módulo debe quedar alineado, nivelado y correctamente fijado al suelo para que el resultado sea estable y visualmente limpio.

También es importante revisar el tipo de superficie: no es lo mismo instalar sobre una solera de hormigón que sobre tierra, grava o una zona ajardinada. En instalaciones sobre terreno, la base debe quedar bien embebida y reforzada con hormigón.

Las vallas están pensadas para trabajar por tramos, así que lo ideal es marcar previamente la línea de instalación y comprobar la posición de cada poste antes de fijar nada de forma definitiva.

Herramientas necesarias para instalar la valla

Para el montaje se utilizan herramientas habituales de instalación exterior. No es una instalación especialmente compleja, pero sí requiere precisión: un poste mal nivelado al principio puede hacer que todo el tramo quede torcido después.

  • Taladro eléctrico o taladro percutor
  • Cinta métrica
  • Nivel
  • Martillo
  • Llave para la tornillería
  • Broca adecuada para el soporte, especialmente sobre hormigón

Cómo se instala una valla de jardín paso a paso

1

Marcar la posición de la valla

El primer paso es definir la línea donde irá colocada la valla. Se mide el recorrido, se marca la posición de los postes y se comprueba que el trazado tenga sentido respecto al jardín, la terraza, el patio o la zona que se quiere cerrar.

En este punto merece la pena revisar puertas, esquinas, muros existentes, pendientes del terreno y cualquier obstáculo que pueda afectar al montaje.

2

Preparar la base de los postes

La estabilidad de la valla depende en gran parte de la base. La pieza metálica de anclaje se coloca centrada en el hueco preparado, sobre una capa de grava, y se nivela para garantizar que el poste quede vertical.

La profundidad recomendada de empotramiento es de aproximadamente 45 a 60 cm, ajustándose siempre al tipo de terreno y a las condiciones de la instalación.

3

Verter el hormigón y dejar endurecer

Una vez colocada y nivelada la base, se vierte hormigón alrededor de la pieza metálica hasta dejarlo unos 5 cm por debajo del nivel del suelo. Es importante rellenar bien el hueco y repartir el hormigón de forma uniforme.

Después hay que dejar que el hormigón endurezca correctamente antes de continuar. Este paso no conviene hacerlo con prisas: una base firme evita movimientos, holguras y problemas futuros.

4

Fijar la base y colocar los postes

Cuando el hormigón ha endurecido, se confirma la posición de la base y se realizan las perforaciones necesarias para la fijación con tornillería.

A continuación, se desliza el poste sobre la base metálica hasta dejarlo en su posición. Aquí vuelve a ser fundamental comprobar el nivel y la verticalidad.

5

Colocar los perfiles inferiores

Antes de insertar las lamas, se colocan los perfiles o soportes inferiores que sirven de guía. Estos elementos ayudan a que las piezas queden alineadas y bien asentadas entre los postes.

Una instalación limpia empieza aquí: si la primera pieza queda bien colocada, el resto del tramo será mucho más sencillo.

6

Insertar las lamas una a una

Las lamas de WPC se introducen entre los postes siguiendo las ranuras laterales. Se colocan una a una, asegurándose de que encajan bien y de que las juntas quedan ajustadas.

Este sistema permite crear una valla de ocultación continua, sin huecos innecesarios y con un acabado cuidado.

7

Colocar el perfil superior y los remates

Cuando todas las lamas están instaladas, se coloca el perfil superior entre los postes y se fija con tornillos. Después se añaden las tapas superiores de los postes para rematar la instalación.

Este último paso no es solo decorativo: ayuda a proteger el sistema y deja la valla con un acabado más limpio y profesional.

¿Se puede instalar en jardines, terrazas y patios?

Sí. El sistema es válido para distintos espacios exteriores, siempre que se prepare bien el soporte: jardín, terraza, patio, zona de piscina o delimitación en chalets y parcelas.

En superficies duras, como hormigón o pavimento, la instalación dependerá del tipo de anclaje. En zonas de tierra o grava, lo más recomendable es trabajar con base empotrada y hormigón.

Ventajas de una valla modular WPC en la instalación

Una gran ventaja de este sistema es que cada tramo se monta por piezas. Esto permite trabajar de forma más controlada, adaptar la instalación al espacio y sustituir elementos con mayor facilidad si fuese necesario.

Además, al combinar postes resistentes con lamas de WPC, se consigue una valla decorativa con buena privacidad y sin el mantenimiento habitual de la madera natural.

Preguntas frecuentes sobre la instalación

Sí, si tienes cierta experiencia en bricolaje y cuentas con las herramientas adecuadas. La parte más delicada es la preparación y nivelación de las bases. Si no estás acostumbrado a trabajar con hormigón o anclajes, puede ser mejor contar con ayuda profesional.

Depende del terreno. Sobre tierra o grava, normalmente será necesario preparar huecos y fijar la base con hormigón. Sobre una superficie firme, como una solera, la instalación puede resolverse con anclajes adecuados.

Se recomienda una profundidad aproximada de 45 a 60 cm para mejorar la estabilidad. Esta medida puede variar según el terreno, la exposición al viento y las condiciones de cada instalación.

Las herramientas básicas son taladro, cinta métrica, nivel, martillo y llave para tornillería. En superficies de hormigón puede hacer falta taladro percutor y broca adecuada.

El sistema está planteado como una solución modular de instalación rápida. En una instalación estándar, las lamas están pensadas para encajar entre postes sin trabajos complejos de corte.

Sí. Las lamas se colocan una sobre otra entre los postes, creando un cerramiento continuo y decorativo. Es una buena opción para tapar vistas en jardines, patios, terrazas o zonas de piscina.

Sí, siempre que el soporte permita una fijación segura. En terrazas es especialmente importante revisar el tipo de suelo, la impermeabilización y el sistema de anclaje antes de perforar.

Habrá que estudiar el desnivel antes de instalar. En algunos casos se puede trabajar por tramos escalonados; en otros, conviene preparar previamente la base para que la valla quede alineada y estable.

¿Listo para montar tu valla?

Descarga la guía, elige tu acabado y calcula cuántos packs necesitas para tu jardín, terraza o patio.

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